Entrevista | Pamela Palenciano

24.11.2020

Jienense de nacimiento (Andujar 1982), comunicadora, actriz y feminista que desde 2004 recorre centros educativos, asociaciones y teatros con su espectáculo "No solo duelen los golpes", un monólogo teatral autobiográfico donde la violencia machista es la protagonista de una historia que a diferencia de lo que se pudiera pensar, está llena de sátira y empoderamiento.

Hoy, con motivo del 25 de noviembre, charlamos con una mujer que a diario se levanta con la premisa de combatir la violencia machista que desde el año 2003, prácticamente cuando empezó a andar su proyecto "No solo duelen los golpes", se ha llevado la vida de 1074 mujeres.


Pregunta: ¿Dónde crees que radica toda esa violencia hacia la mujer?

R: Existe una desigualdad muy bestia. Es una introspección, una mirada y sobre todo, una integración del subconsciente colectivo de que las mujeres estamos por debajo de los hombres, que somos propiedad de ellos. Más aún cuando hablamos de una relación de pareja heteroafectiva-sexual, donde hay mucho más dominio y sumisión. Espacios donde aparecen mensajes como el "Eres mía, te mato"; lo que se llamaba crimen pasional en su día y ahora es lo que conocemos como violencia machista.

"Se está romantizando la violencia de una manera brutal"

P: ¿Qué recursos, aparte del teatro, crees que son útiles para concienciar y sensibilizar en materia de Violencia de Género?

R: Yo creo que sí, además del teatro hay otros recursos muy útiles para sensibilizar sobre la violencia de género. Viendo un poco todo, pensando en todas las edades, cualquier disciplina artística es algo que funciona increíblemente, porque el arte apela a la emoción, a cualquier emoción, y va directamente ahí, desde donde yo creo que se tiene que trabajar un tema como la violencia de género. La parte racional ya la hemos entendido y muchas personas lo han malentendido, en lo que a violencia contra las mujeres se refiere. Entonces, o lo hacemos desde el arte o nos perdemos un montón, la verdad. El arte en cualquiera de sus maneras, incluso a través del Teatro Foro; no hay que ser gente estudiada para hacer esto. No sé si me explico, esto no tiene porqué ser algo preparado, ni desarrollado con personas con varias carreras, ni muchos menos. Se puede hacer desde ejercicios de arteterapia para poder apelar a esto que venimos hablando, la emoción. Porque creo que eso es lo que funciona.

"La ultraderecha se está encargando de sumar en negativo sobre todos esos avances que estamos consiguiendo para erradicar la violencia machista"

R: Es utópico en cuanto a que quisiéramos erradicar de forma inmediata, pero yo confío en que algo más va a cambiar. Si por pensar eso me mueve la utopía pues ya está. Antes de morirme me gustaría verme en un mundo sin violencia machista y si no pensara eso no me dedicaría a esto. Y hay muchas mujeres y hombres que se están comprometiendo también. Creo que el compromiso para erradicarla de forma real y efectiva pasa por tener un sistema que no ponga parches para remendar las cagadas, porque eso no es real. Es cierto que hay cosas que no están mal, incluso van bien, hablando de formas y estrategias, pero para entenderlo como un compromiso real me falta mucho. La ultraderecha se está encargando de sumar en negativo sobre todos esos avances que estamos consiguiendo para erradicar la violencia machista. Además de la gran división que está existiendo dentro del propio movimiento feminista. Esto provoca que estemos perdiendo fuerza y no estemos centradas en erradicar la violencia machista, que es lo que tendríamos que estar haciendo, poniendo toda nuestra energía.


"La sororidad es muy positiva, sobre todo, para aquellas mujeres que han sufrido algún tipo de violencia machista "

P:  ¿Qué te parece el término y la práctica de la sororidad? ¿Qué beneficios pueden tener en las mujeres que sufren VG?

R: Término maravilloso y real, y digo real porque se palpa y es necesario, esa solidaridad entre mujeres. Por ejemplo, a mí hay mujeres de la ultraderecha que me caen fatal, no tengo nada de similitud con ellas, pero que si las atacan por ser mujeres yo voy a salir en su defensa. En el aspecto de atacar a una persona en base a su sexualidad, como amenazar de muerte o cuestiones políticas. Pero creo que también tenemos que ubicarnos, porque Marcela Lagar la propuso como una práctica política en la que no podemos ser sororas todas con todas, porque no estamos de acuerdo en todo.

La sororidad es muy positiva, sobre todo, para aquellas mujeres que han sufrido algún tipo de violencia machista. Que ellas sientan que hay un grupo de mujeres que la pueden sostener y acuerpar cuando estamos en ese momento tan jodido.

P: ¿Cuál es la reacción del público con tu espectáculo?

R: Hay de todo, los chicos se suelen incomodar mucho, sobre todo los chicos heterosexuales, pero dentro de la incomodidad hay avances en cuanto a acogerlos, sobre todo desde esa rabia por lo que están escuchando. Cuando hablamos de chicas, o personas homosexuales o trans, pues claro, hablamos de personas que por lo general van a tener más empatía con el espectáculo y con el discurso, porque se pueden vivenciar muchas situaciones de violencia, discriminaciones donde evidentemente hay muchas lágrimas. Por supuesto, también hay muchos mensajes positivos.

Además, aquí también entra la otra parte; quién no acepta el espectáculo y directamente lo que hacen es amenazarme. No es que no les guste el monólogo, es que directamente me amenazan por él.

"El trabajo que he podido realizar en cárceles con hombres maltratadores y agresores sexuales ha sido una experiencia maravillosa porque he podido comprobar cómo se puede realmente trabajar con hombres maltratadores"

P:  ¿Conoces casos de mujeres que han tomado conciencia de estar siendo víctimas de violencia de género y te lo han hecho saber? ¿y hombres que han sido conscientes de estar ejerciendo violencia sobre mujeres?

R: Todos los días. Todos los días recibo mensajes de mujeres que me dicen, "yo he dejado a mi maltratador porque vi tu monólogo", "a mí me salvaste la vida", "tu monólogo fue un antes y un después en mi vida". Cosas muy bonitas que a mí me dan mucho vértigo y mucha responsabilidad.

No es tanto como el caso de las mujeres, pero es verdad que ha habido hombres que me lo han dicho y he sentido que era de verdad. También digo que ha habido otros que me han intentado engañar, que van de maltratados por la vida. Y luego, el trabajo que he podido realizar en cárceles con hombres maltratadores y agresores sexuales ha sido una experiencia maravillosa porque he podido comprobar cómo se puede realmente trabajar con hombres maltratadores pero claro, a esa tarea hay que meterle mucha energía, recursos y tiempo. Hay que plantear una forma de trabajar con ellos que sea directa. No hablar e irnos por las ramas, si no de forma directa. Y yo es verdad que desde el teatro le doy mucha caña.


P: ¿Has recibido comentarios negativos por el espectáculo? El año pasado llegaron a denunciarlo ¿Te ha afectado?

Bueno, os he ido contando durante la entrevista, sobre esta reacción con el espectáculo. En concreto ha habido dos denuncias contra "No sólo duelen los golpes" y las dos se han archivado. Básicamente intentaban acusarme por una supuesta incitación a la violencia o al maltrato. Diciendo que yo justifico una respuesta violenta al maltrato de mi agresor, cuando no es así, se sacan frases de contexto.

Por supuesto, esto me ha afectado mucho, he tenido una época muy jodida donde incluso pensé en dejar mi trabajo, dejarlo todo, porque hay ciertos momentos en los que te cansas de ver cómo estás defendiendo derechos humanos y tienes a gente amenazandote y deseandote lo peor.

Me quedo con el grandísimo apoyo que siento, con el abrazo que yo creo que me dan miles de personas y que de eso nos alimentamos, de ese apoyo colectivo, pero duele mucho, la verdad.


Entrevista: Laura Roldán