Entrevista | Fernando Cobos

18.10.2020

Malagueño de cuna pero residiendo en Huelva desde hace 11 años, Fernando Cobos es una de las caras más visibles de Marea Verde en Andalucía. Trabaja actualmente como asesor de formación en el centro de profesorado de Huelva - Isla Cristina y su especialidad es la informática. 

Charlamos con un activista por la educación pública sobre los retos a los que nos enfrentamos en tiempos de COVID. 

Pregunta. La covid-19 nos sorprendió a todos y todas en Marzo y se llevó consigo muchas características de nuestro modelo de vida. La educación presencial sufrió un duro golpe con un confinamiento que obligó a toda la comunidad educativa a adaptarse a un modelo de enseñanza on-line. ¿Cómo vivió el profesorado esta primera oleada de coronavirus?

Fernando. Pues fue todo un shock en toda regla. La comunidad educativa se vio confinada y debiendo reinventarse con unas instrucciones irreales, y sin tiempo material para reaccionar. Irreales porque no había ni equipamiento informático para usuarios (docentes, estudiantes, familias) ni de infraestructuras: accesos con ancho de banda suficiente para internet, plataformas educativas con servidores dimensionados, y un sistema educativo que prácticamente en su 99% era presencial y por tanto no tenía ni los hábitos ni las costumbres de usar toda una "galaxia" de internet por descubrir en su vertiente educativa. Por tanto, caos, estrés, improvisación, y mucha tensión y frustración porque en muchos casos, la responsabilidad docente se superponía con la vida confinada, personas a cargo, menores adaptándose a la nueva situación.

"En Andalucía se está produciendo una privatización encubierta con la teleeducación"

P. En los telediarios no parábamos de escuchar la palabra "on-line". A pesar de que en la educación española llevamos años escuchando hablar de las TIC, ¿está el modelo educativo español preparado para una enseñanza on-line?

F. Evidentemente hoy no es lo mismo que hace siete meses. Pero puedo afirmar con bastante seguridad que los procesos educativos de enseñanza aprendizaje no presencial por ahora están muy lejos de acercarse a las certezas de los profesionales de la educación en cuanto a cómo se aprende y cómo se enseña. Lo presencial en las etapas de crecimiento es un factor clave de socialización, de intercambio personal, de ser comunitarios, y las pantallas ya sabemos que conllevan un alejamiento, un ensimismamiento, una individualización. Y diría aún más, se presta a tejer otras identidades, a ocultarse, con todas sus ventajas e inconvenientes, pero que a buen seguro en las etapas de crecimiento personal no pueden tomarse a la ligera.

Por otro lado, en Andalucía se está produciendo una privatización encubierta con la teleeducación. Se acaba de producir un acuerdo del gobierno con Google y Microsoft para la "libre elección de plataforma" a los centros educativos. Venimos de tener una exigua infraestructura educativa para la enseñanza a distancia reglada y general para las etapas obligatorias. Esa infraestructura a duras penas se puso en marcha a partir de abril, con miles de docentes formándose en la plataforma Moodle, software libre y abierto a todas las comunidades educativas con un coste ya asumido, muchos estudiantes ya acostumbrados... y ahora, en esta "libertad de mercado" ponen a competir en los centros educativos a una plataforma del "bien común" con plataformas de gigantes multinacionales con una ventaja prácticamente de oligopolio. Es una falacia en toda regla, echar mano del argumento, por que lo que es a todas luces es: privatización encubriéndolo de innovación y modernización. En plena crisis y durante la segunda ola de la pandemia, este gobierno mete la cuchara para que las empresas hagan negocio.

"Ninguna administración educativa ha estado a la altura de garantizar una presencialidad segura" 

P. Tras un verano donde parecía que debíamos prepararnos para proteger los servicios públicos tan vitales como la sanidad o la educación, parece que no hemos aprendido nada. ¿Cómo se enfrenta la educación y más concretamente la comunidad educativa a esta segunda oleada de coronavirus?

F. Una vez que nos acercamos al primer mes de clases en primaria y poco más de dos semanas en secundaria, podemos afirmar: perplejidad, cansancio, estrés , caos, tanto por parte del profesorado como de equipos directivos. Se ha comenzado el curso con unas últimas instrucciones del 3 de septiembre que venían a evidenciar la situación: ninguna administración educativa ha estado a la altura de garantizar una presencialidad segura. Se ha obligado a la comunidad educativa a ser la única que tenga que desarrollar la jornada lectiva en condiciones de segunda, puesto que no se ha garantizado la distancia de seguridad que se puede exigir en cualquier espacio público o de trabajo. Por eso se ha empezado el curso con movilizaciones. Hay mucho profesorado que sigue dando lo mejor de sí, mientras observa que crecen contagios, se confinan aulas, pueblos, ciudades, y los centros educativos tienen que seguir casi como si no pasara nada. Hay muchas familias que sienten que enviando a sus familiares a los centros educativos están poniendo en riesgo la salud de sus seres queridos. Se obliga a elegir entre salud y educación cuando las administraciones están poniendo por delante la economía y no el interés general desde el punto de vista de la salud pública. Se podría haber invertido en garantizar la seguridad en las aulas con planes extraordinarios de contratación de personal educativo (no sólo docentes) y de uso de espacios para desdoblar. Eso habría mandado un mensaje muy claro: la educación es de lo más preciado y queremos cuidarla al máximo. Se habría afianzado la idea de un estado social fuerte y la sociedad en su conjunto podría sentir que se cuida y nos cuidamos. Pero la realidad es que no ha sido así.

Por todo ello, se ha tenido un calendario de movilizaciones en septiembre, que culminó con una huelga el 18 de septiembre. En estas semanas tenemos más convocatorias de huelgas y se espera para las próximas fechas ampliar el calendario de movilización.

"La clave pasa por la bajada de la ratio y las soluciones como grupos burbuja o grupos de convivencia, son complementarias y posiblemente necesarias, pero no suficientes"

P. Entrando más a fondo en la realidad que se vive dentro de las aulas, encontramos las denominadas "aulas burbuja", modelo contemplado para los cursos de infantil y primaria. Entendemos que el alumnado está sometido a cierta presión derivada de la situación actual y que se intenta amenizar la jornada escolar a los más pequeños, pero ¿supone esta medida un riesgo real para el profesorado que imparte docencia en estas aulas? Dejando a un lado la etapa de Infantil por razones tan obvias como la edad, ¿no deberían haberse impuesto las mismas normas para todos los ciclos de la etapa de Educación Primaria?

F. Respecto a la primera pregunta. Para muchas de nosotras la clave pasa por la bajada de la ratio y las soluciones como grupos burbuja o grupos de convivencia, son complementarias y posiblemente necesarias, pero no suficientes. El profesorado al igual que el alumnado viene y va de los espacios exteriores a los centros educativos con lo que las burbujas son muy frágiles. Ahora se está viendo cómo se extienden los casos por toda la geografía, sin distinguir edades ni zonas, y una característica sigue siendo que los centros educativos son lugares de excepción para la distancia de seguridad. Bien es cierto que en las edades de infantil el contacto directo entre maestras y los infantes es irremediable. Por lo tanto el contagio es casi seguro en caso de darse y que la responsabilidad de toda la comunidad educativa es muy alta y los protocolos de detección diaria se deben aplicar con extrema diligencia (y nos consta que se hacen grandes esfuerzos).

Respecto a la segunda pregunta, efectivamente nosotros denunciamos el dislate de tener protocolos Covid-19 y medidas que supuestamente han tomado los centros educativos en función de "su autonomía organizativa" con unas instrucciones del 3 de septiembre. ¿La consejería no había tenido tiempo de planificar un inicio de curso seguro? Pues efectivamente no lo han hecho como prometieron. Se dijo mucho de trabajar sobre varios escenarios. Y lo único que hemos vivido ha sido que no han hecho un plan extraordinario de inversiones en contratación de personal en los centros educativos (a día de hoy por ejemplo el transporte escolar está funcionando como el curso pasado) ni de búsqueda de espacios para desdoblar ratios. Con eso hecho, se podrían haber lanzado unas instrucciones comunes para todos los centros, todas las etapas obligatorias y post obligatorias. Y lo que también habría tenido un efecto colateral nada desdeñable: ahora los datos de desempleo están creciendo, la sociedad habría recibido un mensaje de que el servicio público de la educación para las administraciones educativas es de primer nivel de importancia y con esas contrataciones se contribuiría a tener más población empleada. Seríamos una sociedad mejor.

P. A colación de la pregunta anterior, ¿en qué medida cree que influirá en el desarrollo de los niños y de las niñas esta nueva forma de Educación?

F. Es difícil saber cómo será el desarrollo evolutivo de las personas en esas edades. Cada vez hay más factores, y a mayor velocidad, que intervienen en ello. Lo que tenemos claro es que la mayoría de niños y niñas están asumiendo con responsabilidad que es necesario cuidar y cuidarse, que es necesario mantener unas medidas de seguridad ante el contagio. Espero que sirva para tener más conciencia sobre los derechos y los servicios públicos fundamentales de sanidad, educación así como políticas para las personas mayores.

"La dotación tecnológica es necesaria, pero debería ser complementaria dentro de una presencialidad segura en un sistema educativo andaluz que de verdad fuera gratuito, universal, de calidad, sin dejar a nadie atrás"

P. Con esta nueva normalidad en el ámbito educativo, en la que se da por hecho que en todas las casas hay las herramientas suficientes para llevar a cabo una educación on-line, ¿se ha puesto más en evidencia la desigualdad social en la que viven muchísimas familias en Andalucía?

F. Desde el minuto uno se lanzaron campañas denunciando "una casa no es una escuela". Resume claramente que la presencialidad en un puesto escolar es la única garantía de la igualdad de oportunidades, y a veces de la equidad (lejos queda todavía la inclusión). Un mismo horario, un mismo profesorado, un mismo proceso educativo en un aula. Por detrás podemos debatir mucho sobre si hay diferencias entre centros, de barrios y pueblos; de si tal o cual metodología, o tal o cual recurso educativo. No le estoy quitando importancia a estos asuntos si no que pongo el foco en las desigualdades estructurales, en las que se producen en el origen familiar, en zonas más o menos afectadas por las sucesivas crisis, más o menos estructuradas, desde un punto de vista digamos, pedagógico, la brecha digital es un aspecto más. La dotación tecnológica es necesaria, pero debería ser complementaria dentro de una presencialidad segura en un sistema educativo andaluz que de verdad fuera gratuito, universal, de calidad, sin dejar a nadie atrás.


Entrevista por Belén Lynx y Alba Gálvez.