Entrevista | Beatriz Atencia

03.02.2021

Beatriz, de 33 años de edad, Diplomada en Trabajo Social y trabajando en prisión desde hace ocho años. Hablamos con ella sobre la realidad que no vemos sobre la intervención que se realiza dentro de prisiones. Concretamente, Beatriz nos habla de su experiencia como Trabajadora Social del Centro Penitenciario de Archidona (Málaga).


Pregunta: Según la experiencia de tus años en prisión, ¿Sirve el trabajo penitenciario para la reinserción de la persona reclusa?

Respuesta: Por supuesto que sirve, todos los centros penitenciarios ofrecen un montón de recursos para la reinserción de los internos.

¿Qué pasa? Que uno de los factores más importante es la motivación individual que tenga cada interno y que sepan aprovechar esos recursos porque aquí se ofrecen programas de tratamiento, cursos de formación, se forma para el empleo incluso se da trabajo, entonces va a depender mucho la reinserción del interno y también del entorno que vaya despues en su libertad, pero en principio claro que sirve el trabajo penitenciario, va enfocado en eso el tratamiento en prisión.

Pregunta: ¿Es factible el trabajo en prisión para aquellos y aquellas profesionales que no creen en la reinserción?

R: Pues mira, si es factible porque dentro del Centro Penitenciario hay muchas áreas y ya va a depender un poco de la persona, la pregunta también podría ser; ¿Cuántos profesionales que trabajan en prisión creen en la reinserción?

Pues mira, mi área, que es la de tratamiento pues por supuesto que creemos en la reinserción, es que nuestro trabajo consiste en ello, y entonces nosotros nos basamos siempre en lo que nos dice la Constitución Española, el artículo 25.2 que dice que las penas privativas de libertad están orientadas a la reeducación y a la reinserción social y lo mismo nos pone el artículo 1 de la Ley Orgánica general de Penitenciaria y del Reglamento penitenciario el artículo 2.

Yo me baso en eso y por supuesto que para mí están orientadas a la reinserción, ahora va a depender de cada persona que trabaje aquí.

Por ejemplo no es lo mismo las personas que trabajamos con los internos directamente como podemos ser nosotros los Trabajadores Sociales, Psicólogos, Educadores, que conocemos a los internos, conocemos un poco su vida, de donde vienen, la familia...etc. A las personas que trabajan en otro departamento que solamente trabajan con papales, con nóminas, condenas...etc, entonces evidentemente la visión no es igual, independientemente también va a depender mucho de la persona, hay gente también que trabajan en esas oficinas que también creen en la reinserción, pero sí, si es factible el trabajo en prisión para aquellos profesionales que no creen en la reinserción


Pregunta: ¿En qué debería mejorar nuestro sistema penitenciario para una mejor reinserción?

R: Sin duda, lo que tiene que mejorar es invertir en tratamiento, porque al final estas personas van a salir en libertad y cuanto más se trabaje con ellas pues más preparadas van a estar para llevar una vida en libertad, una vida que sea normalizada y digna.

Y eso al final, será bueno tanto para el interno como para la sociedad que va a tener que convivir con ellos.


Pregunta: Observamos que, ante ciertos casos mediáticos, la opinión pública piensa que ante "pocos años" de prisión, no se está haciendo justicia. ¿Es quizás esto fruto de la errónea relación entre cárcel y castigo?

R: Pues sí, porque las penas privativas de libertad no solo van destinadas al castigo, es más, el objetivo principal no es el castigo, tiene diferentes finalidades:

Una de ellas es la intimidación, tanto individual como general, otra también es la prevención, para evitar que se cometan delitos y que haya otras víctimas pero el fin principal al final es la reinserción, por todo lo que he dicho anteriormente, la reinserción y la reeducación porque al final estas personas van a salir en libertad, no solamente es el castigo.


Pregunta: ¿Crees en la prisión permanente revisable?

R: Pues por supuesto que no, soy Trabajadora Social y creo en el tratamiento, creo que se puede trabajar con las personas y por tanto creo en la reeducación, y creo en el artículo 25.2 de la Constitución Española como he dicho antes, que las penas privativas de libertad están orientadas a la reeducación y la reinserción social.

Y pienso que si se lleva a cabo la prisión permanente revisable, pues siempre hay que hacerlo respetando los derechos de las personas trabajando muchísimo por su reeducación y evaluación constante y siempre intentando llevarla a cabo para mejorar a esa persona y no para mantenerla en prisión.


Pregunta: Hablando en términos generales, ¿no están nuestras cárceles llenas de personas que viven en zonas deprimidas económica y socialmente? ¿Es eso justo? ¿Has observado en tus años trabajando en prisión un cambio en el perfil de la persona interna o bien se sigue manteniendo lo anterior?

R: A ver, en la prisión hay personas de todos los niveles sociales, porque ha cambiado también el perfil de los delitos, ahora hay muchos delitos relacionados con internet, delitos relacionados con salud pública, como son las drogas, hay delitos de violencia de género, así que tenemos tanto clase media como clase baja, pero, ¿qué pasa? Pues que es verdad que sigue habiendo muchísima gente de barrios marginales, de ahí la importancia de la reinserción y la reeducación, y de dar oportunidades a gente que no la ha tenido en un primer momento por el lugar en el que le ha tocado nacer.

Actualmente también entran en prisión personas con cargos políticos importantes, y antes esta tipología delictiva no entraba, así como gente totalmente normalizada que entra por delitos de violencia de género y en esto ha influido mucho la creación de la nueva legislación que nos ampara respecto a esto. La modificación del código penal ha sido muy importante en el perfil de la persona interna, ya que ahora puede entrar a prisión personas de cualquier tipo de status, cosa que antes apenas pasaba.


Pregunta: ¿Hasta qué punto la persona sufre de cierta estigmatización o rechazo al salir de prisión? Sobre todo pensando en personas que han pasado muchos años privadas de libertad, ¿Existe algún tipo de programa de apoyo?

R: Pues sí, se sufre de cierta estigmatización, pero más que rechazo, lo que sufren y sobre todo las personas que han estado muchos años privados de libertad es la adaptación al medio, porque se quedan estancados, ya que ellos están aquí en prisión y la vida, la sociedad evoluciona, las tecnologías evolucionan, entonces cuando salen están un poco perdidos y hay que trabajar mucho con ellos en su adaptación. ¿Qué pasa? Pues que para poder ayudarlos existen los CIS que son los Centros de Inserción Social donde van a cumplir el tercer grado y que sirve para preparar al interno a la vida en libertad desde el CIS pues se derivan a organizaciones, asociaciones exteriores relacionadas con el barrio a donde van a ir a vivir el interno y así los preparan para su vida en su entorno.


Pregunta: ¿Se realiza un trabajo de intervención encaminado a la reinserción? En caso de existir, ¿es individualizado?

R: El tratamiento siempre va a ser individualizado y voluntario, siempre va a ir encaminado a la reinserción y orientada a mejorar las capacidades de los internos y abordar aquellas problemáticas específicas que pueden haber influido en su comportamiento delictivo anterior.


Pregunta: Dada la situación de pandemia que hemos vivido ¿Cómo ha afectado al funcionamiento de la prisión?

R: Ha habido un mayor distanciamiento en la red de apoyo que los internos tienen aquí dentro porque se han suspendido las comunicaciones, no han podido entrar ningún tipo de asociación, no se han realizado actividades, el contacto con la familia pues ha sido mucho mayor y han sufrido una mayor soledad.

Pregunta: ¿Existe la perspectiva de género dentro de prisión?

R: Pues mira, si existe la perspectiva de género en la sociedad en general actualmente pues, ¿cómo no va a existir dentro de prisión? Aquí trabajamos para que sea mínima, y bueno los cursos de formación son iguales para hombres que para mujeres, el trabajo productivo aquí es igual para hombres que para mujeres, es verdad que en proporción el número de hombres es mayor al de mujeres, así que siempre va a haber por ratio, más hombres que mujeres trabajando y realizando cursos pero se intentan que todos tengan las mismas oportunidades. Con respecto a las personas que trabajan aquí, pues ha ido evolucionando muchísimo, cada vez somos más las mujeres las que aprobamos las oposiciones de funcionarias de prisiones o de cuerpo técnico, así que eso está cambiando, poco a poco estamos trabajando y hay más igualdad.

Pregunta: Como trabajadora social, ¿cuál es la ratio de internos a los que acompañas y la carga de trabajo que enfrentas?

R: Hoy en día llevo unos 100 internos y trabajo a diferentes niveles, por una parte hago un trabajo individual con cada interno atiendo a sus necesidades, realizo las gestiones pertinentes a estas necesidades, además trabajo con las familias y asociaciones, Ongs con las que nos coordinamos que se encuentran en el exterior y además, participo en un equipo técnico donde se toman decisiones sobre la situación de los internos. Además, participo en programas de tratamientos que se realiza con los internos relacionados con los delitos que han cometido.


Pregunta: ¿Qué es lo más complicado de tu labor en prisión? ¿Se te presentan dilemas éticos en el desempeño de tus funciones o bien el trato con los internos?

R: Pues mira, dilemas éticos en el trato con los internos no se me presentan la verdad, ni se me han presentado, yo siempre intento ser lo más respetuosa y correcta posible y al final ellos pues me responden igual.

Lo más complicado en mi labor, yo creo que es la motivación al cambio, porque cuando llegan a prisión pues muchos han tocado fondo, han cometido delitos que no saben cómo van a afrontar, y encima entran en un sistema en el que se encuentran totalmente solos y deben abrirse a profesionales que al principio pues ni conocen.

Y todo esto,  acompañado muchas veces con problemas de consumo de drogas, y que las familias pues, con razón, están cansadas y algunas le han dado de lado, por lo que no tienen ninguna motivación al principio para el cambio y es muy duro reeducar a una persona así, pero bueno, de eso se trata nuestra labor, todos los profesionales trabajamos al fin y al cabo a una, y al final siempre intentamos evitar la exclusión social, hacer los máximos programas con ellos, tratamientos, cada uno desde nuestra área y hacerlo lo mejor posible.

Entrevista | Andrea López