Entrevista | Abdellatif Laqiasse

13.01.2021

Abdellatif Laqiasse, llegó a España de Marruecos con 15 años, y después de muchos años en este país, actualmente es Educador Social y trabaja con personas extranjeras que vienen a España para el desarrollo de su futuro.


Pregunta: ¿Crees que la realidad de los menores no acompañados que llegan a España es contada por los medios de comunicación en su totalidad? ¿Qué no se cuenta y queda en la sombra?

Respuesta: No se cuenta ni una mínima parte, porque la situación de los niños que vienen, bueno la palabra MENA o menor no acompañado es que a mí personalmente no me gusta, yo no suelo utilizarla, porque acompañados si vienen, de un amigo, de gente que se encuentran, otra cosa es con algún vínculo familiar, muchas veces puedes encontrarte gente en el camino con la que conectas mucho más que un familiar.

La historia no se cuenta, porque se empieza a contar cuando el menor llega a aquí, pero no se cuenta desde que ese chico puso un pie para salir de su casa. Yo creo que la historia de inmigración de los niños empieza cuando ese niño piensa en salir, porque aunque este en su casa, su cabeza está en otro lado, está en salir, en irse a otro país, él piensa que su vida va a ir mejor, que en algunos casos sí, pero hay otros que ni siquiera llegan y esa es la historia que no se cuenta. Partiendo de que se cuenta la historia cuando llegan aquí, ya te falta la mayor parte de la historia y del que no llega, todo eso se omite, ese niño que no ha llegado, salir ha salido de su casa. Y los medios de comunicación creo que cuentan lo que quieren, dependiendo de qué medio cuenta lo que le va a dar más público, un poco de demagogia.

Contamos lo que nos vaya a dar más redito, lo que nos interesa, a nivel político lo que nos vaya a dar más votos, a nivel social incluso, contamos aquellas historias que vayamos a sensibilizar más a la población para conseguir lo que se quiere. Pero no, no se cuenta, no se cuenta porque no lo cuentan ellos y eso muchas veces distorsiona la realidad, es diferente que un medio de comunicación, cuenta de cómo vino, a como lo cuenta una persona en primera persona que ha venido. La historia de cada uno, el como vienen, solamente una historia no cabe en un solo periódico, no cabe, contamos lo que nos interesa y es una pena, por eso no llega nunca a la sociedad, estamos limitados, todos los medios de comunicación tienen redes sociales, en un tweet no cabe una realidad, puede poner lo que más atrae pero no la historia completa.

P. ¿Cuál es tu historia?

R. Mi historia es un poco diferente, yo no vine aquí llamado por necesidad, seguramente si me hubiese quedado en mi casa no hubiese pasado hambre porque me las hubiese ingeniado como hubiese podido para sobrevivir y ayudar a mi familia. Mi primera intención de venir aquí a mejorar como todos, aquí tenía un familiar que me iba a ayudar, cosa que no sucedió, yo llevo aquí 17 años y creo que lo he visto un par de veces y la primera no fue cuando llegué, sino muchos años más tardes, porque cuando lo llame que ya estaba en España creo que esa frase no se me va a olvidar nunca: Espérame allí que ya voy. Pues no, no vino.

Mi historia creo que no es mucho peor de los muchos que vienen, un chaval que decidió venir a mejorar, no me gusta hacer victimismo ni nada, cruce el estrecho y bueno contar cómo se cruza pues prefiero no contarlo. Llegué aquí, este familiar me deja tirado hablando claro y no me queda otra que buscarme la vida con 15 años, te ves de repente solo, sin idioma, sin dinero, en invierno, y tenías en la cabeza un rumor o lo que ahora se llama bulo, decían que si eras menor te deportaban.

Yo sabía que en un centro de menores se estaba bien pero yo no quería ir, yo venía aquí a trabajar, creyendo que este familiar me iba a acoger, todo se va al garete cuando todo tu proyecto migratorio se cae cuando se te cae la base, para un niño de 15 años que no había salido nunca de su casa, yo era un chaval que en mi casa teníamos una cultura diferente, único varón, tengo 4 hermanas, yo estaba muy mimado, estaba súper cómodo en mi casa. Tenemos una cultura muy machista por desgracia, y yo tenía otra mente, en mi casa vivía bien, que así no es la cosa, eso no está bien, pero de tenerlo todo a no tener nada... Pero bueno salí, llegue aquí, me encontré a una persona que me ayudo unos meses, pero me tiré bastante tiempo en la calle absoluta vamos, sin nada, viviendo de lo que la gente te daba, ahora lo ves con perspectiva pero es muy duro eh, pero bueno tu ahí vas quemando días, intentando sobrevivir, no piensas en que es duro, que pase este día, que coma que no me pase nada y ya está.

Estuve viviendo en muchos sitios, en Almería, Madrid, Priego de Córdoba que ahí es donde me cogieron, las historias son muy difíciles, lo que más recuerdo son dos historias muy duras, supuestamente un amigo de mi padre me iba ayudar, vivíamos en una azotea de un edificio en Madrid muy grande y esta persona pues me tenía encerrado todo el día, estuve un mes o mes y pico allí encerrado y luego me enteré que le pedía dinero a mi familia a cambio de tenerme allí o sino le daban dinero él llamaba a la policía.

Confías en la gente que es lo que suele pasar, ahora los que vienen saben lo que se pueden encontrar, esa inocencia te la quita el camino, cruzar el mar, que te reciba la policía, a veces bien otras veces mal. Te hace crecer muy rápido y aunque parezca decirlo así muy normal el choque es brutal, tu infancia tu adolescencia te la quitan... los que somos Educadores Sociales, Trabajadores Sociales sabemos que si en tu desarrollo hay un salto, careces de esa parte, o la compensas con un entorno muy bueno o esa persona no sale bien parada.

Bueno estando en Madrid encerrado allí en esa casa, decido escaparme, ahí empiezo yo a tomar las decisiones importantes en mi vida, me escapé porque tenía en el baño una ventanilla en el techo y salí por ahí, lo curioso es que al día siguiente pasé por el edificio por fuera y me di cuenta que el día anterior me escape por la noche y si en vez de tirar por el camino que tiré, tiro por el otro probablemente tu y yo ahora no estaríamos hablando.

Salí, me encontré con gente, me ayudaban, con comida, hay gente que robaba comida para dármela, es cierto que yo nunca he robado, pero si no llegan a robar comida y dármela yo probablemente no hubiese comido.

Yo considero que eso no es robar, porque hay niños en la calle ahora seguramente y no lo vemos o lo vemos pero no nos preguntamos quienes son o qué hacen ahí, y esa es la otra visión que no se cuenta, ¿qué pasa con ese niño que está robando comida? o ese grupo de nenes que ahí allí sentados, simplemente por verlos, el estereotipo, el rechazo, la imagen que tenemos de eso nos hace insensibles a historias reales, pero sí a una noticia en el periódico, no nos paramos a ver las historias reales pero si a leerlas, ¿Por qué? Porque desde lejos es diferente, estoy protegido.

En Almería pues, mira de hecho siempre lo digo, la última ciudad a la que yo me iría a vivir seria Almería, muy malos recuerdos, ¿qué hace un niño de 16 años durmiendo en una chabola con ratas, serpientes...? Salían cosas ardiendo, te pueden agredir, de hecho alguna vez me pasó. Tú vas a trabajar y no caes en que se podían aprovechar de ti, dormíamos 3 en una cama pequeña, oye que está bien ¿eh? que yo siempre pienso que si quizás no paso todo lo que pasé, no sería la persona que soy actualmente. La realidad es que si entra un niño allí, lo normal es que no salga bien, y no hacemos nada, no dejan de ser niños, porque hayan nacido en otro continente.

Después llego a Priego de Córdoba, y allí vivía en una casa de okupas, había de todo, habíamos 50 personas o así y cada día eran caras nuevas, con sus formas de ser, con sus problemas... comer, bueno imagínate, aquello era la selva, había que buscarse la vida, tu dormías en un cartón en el suelo que no era tuyo que a lo mejor mañana era de otro, o salías, volvías y ya no tenías tus cosas.

Allí fue donde a mí me cogió la policía para llevarme a un centro de menores y digamos que lo normal que piensa la gente es que todo va a ir bien, pues seguramente todo iba a ir bien, tenía comida, ropa, podía llamar, pero no sé si realmente era la solución, las leyes son las que son, cogemos a personas que se han hecho adultas, han pasado muchas injusticias en su vida desde que salen de sus casas y aquí hablo de los que salen de Marruecos, Túnez, Argelia, pero, ¿qué pasa con los niños que salen de Gana, Mali, Senegal? que se tiran cruzando andando África 2 años. Ese choque es terrible, ahora tengo todo sí, pero, ¿y qué hago? Las injusticias te hacen crecer pero luego llegas a un sitio que estás cómodo, yo estaré eternamente agradecido, pero te falta que te sigan estimulando, que sigan ayudando para crecer, que te tengan en cuenta todo lo que has pasado en tu vida, ya no eres ese niño de 16 años, ese choque no se gestiona bien, y hablo también por mí, como Educador Social, hay que funcionar con unas normas, hay que ser humilde, y decir pues mira este chico en la vida sabe mejor que yo, no somos capaces de trabajar eso.

Cuando llegan les aplicamos una serie de normas, tenemos que realizar un informe, rellenar unos criterios, hay que escolarizarlos, sin saber idioma, y cuando llegas a los 18 años no sabes que es lo que has hecho en esos años. Ese chico o esa chica necesitan otro itinerario, que no es una línea recta sino un camino con muchas curvas, para cumplir sus objetivos y con 18 años ya le explicamos las normas de mayores. Seguramente si se hace un estudio de cuantos chicos acaban en la cárcel pues seguramente sería un dato bastante importante para mirar y mejorar.

Yo tuve suerte y a los 18 años salí del centro con un trabajo en una fábrica, me ayudo un educador mío, para conseguir ese trabajo, no es que ganara mucho, echaba muchas horas, con esos 540 euros tenía que mandar dinero a mi familia y comer. Muchas veces cobraba y ese mismo día no tenía nada. Y ahí te das cuenta que algo no va bien. No era lo que yo quería en mi vida y me matricule en un instituto, yo quería ocuparme, tener la ESO aunque sea, yo salía a las 7 de la tarde y llegaba a la mitad de las clases, por eso tardé en sacármelo, pero bueno, llegó la crisis de 2008 y ya ahí tuve que compaginar muchos trabajos, mecánico, camarero, hice muchas cosas mientras estudiaba también. Decidí también sacarme Bachillerato. Yo siempre he tenido mucha suerte en mi vida, he tenido mucha gente buena con la que me he cruzado, los profesores me ayudaron mucho para conseguir lo que yo quería. Los chicos de fuera, tiene la vida de sus familiares y la suya, tú eres un bien económico para tu familia, tú eres el responsable de mantener a tu familia, porque así desde pequeño te lo han inculcado, lo ves normal pero no lo es, yo lo digo pero lo sigo haciendo.

Aprobé bachillerato, hice selectividad y en junio suspendí y lo iba a dejar, dije hasta aquí, creo que llegue mucho más lejos de lo que yo pensaba, mi idea era solo llegar a la ESO y me quedaba la convocatoria de septiembre y dije que lo iba a intentar, trabajaba todo el día en una cafetería y cuando acababa me iba a biblioteca, luego aprobé selectividad y llegó el momento de decidir que quería estudiar, yo no tenía muy claro el ir a la Universidad pero lo hice por mi madre, era algo que yo sabía que le hacía mucha ilusión, el decirle a sus amistades y vecinas que su niño estaba en España en la Universidad, yo creo que el no poder estar allí con ellos, era una manera de que ella se acordara, para mí fue algo muy bonito.

Pues buscando el que estudiar decidí, estar en la vida de los chicos que pasan por esto, no porque yo quiera ser modelo, para nada, porque creo que mi ejemplo no vale, hay gente que el llegar a la universidad lo usa como el éxito, y no es así, no debería de ser así, cada uno es bueno en algo, simplemente con que estos chicos lleguen y sean buenos en algo, en lo que sea, camarero, mecánico, fontanero... esos son los ejemplos.

Porque cruzar el estrecho y no morir en el intento, llegar y sobrevivir a todo lo que pasa y cuando tienes 18 encontrar un trabajo y mantenerlo y ser bueno, la gente que estamos aquí que llevamos muchos años, es empezar de menos cero y mantenerte, sobrevivir y no corromperte por el camino, porque te ofrecen el camino fácil y es muy difícil no caer, la línea que separa el camino fácil que te ofrecen es muy tentadora, te ofrecen una vida perfecta con muy poco esfuerzo, ¿quién no quiere eso?

P. ¿Hasta qué punto es posible conseguir llegar a estudiar una carrera para un chico que viene con una situación así?

R. Buah... bueno te digo una cosa, si estos chicos o estas chicas se les ofreciera la oportunidad de ayudarles aunque sea un poquito, a formarse, te puedo asegurar que lo harían la mayoría, y llegarían. Pero si no tengo donde vivir y comer, ¿cómo voy a centrarme en estudiar? O hay chicos que no han sido escolarizados en sus países, y no hablo de Marruecos, sino también de otros países, si la mayoría no saben que es ir a la escuela... prácticamente es empezar aquí desde cero, y aun así vienen aquí y aprenden el español, aprenden el idioma. Una persona que no ha sido nunca escolarizada y aprende un idioma simplemente de oído, alguna capacidad tiene, ¿no? Y hay que empezar desde ahí, potencial tienen muchísimo.

Yo te digo que si se le facilitaran un poquito las cosas cuando llegan a España, tema becas y eso, un alto porcentaje llegaría a estudiar y alto, muy alto. El exprimir el potencial, si es que sacamos solo lo malo de algunos, no sacamos lo bueno que nos traen, por ejemplo hablando tema actual Covid19, los que han sacado la vacuna ahora mismo en Alemania, son turcos, eso apenas lo sabe la gente, o hacen oídos sordos a eso. Aquí se habla si un grupo de chicos han robado, sí, puede ser que hayan robado algo, no se puede robar, losé, han delinquido, han ido en contra de la ley, pero... si esos chicos tuvieran donde dormir y comer no lo harían y harían otra cosa, estudiar por ejemplo.

Estamos viviendo una pandemia mundial, y una crisis que va a llegar, y este ámbito será de los últimos en atender, que están allí, que son personas que cuando se las ha necesitado han estado los primeros, por ejemplo, en la recogida del campo, cuando se necesitan ellos están. Pues lo mismo hay que hacer, facilitarles a ellos un futuro, darle las herramientas para que puedan construir un futuro mejor, darle una red de seguridad que diga quiero formarme y quiero estudiar y déjalo que esa persona lo deje cuando no pueda más, por X motivos, porque ya ha llegado a su tope, porque ya solo quiere llegar a este nivel, pero por lo menos que se le dé la oportunidad de intentarlo. Aquí en Europa a todos nuestros hijos se le da la oportunidad para estudiar, y cuando no quiere ya está, ponte a trabajar, a estos niños no se le da la oportunidad en ninguno de los niveles. No hay becas, seguramente alguno dice si la Ley tal dice que si hay, pues mira seamos honestos, sinceros y claro, becas para inmigrantes para estudiar, primero necesitas un nivel para que te la den, ese chico tiene que llegar a eso, si no tiene la seguridad para llegar no va a llegar. Y un chico inmigrante que deje su vida para estudiar solo, no se puede, tiene que compaginar.

Hay una tendencia ahora de chicos que vienen que tienen una carrera empezada o incluso algunos vienen con la carrera terminada. Si esas personas tienen esa opción llegan, pero lo diré así: "se les cortan las alas". Estas personas no se van a ir a ningún lado ¿eh?, se van a quedar aquí, uno no cruza este mar para volver, no se van por mucho que los machaquen, ¿no sería mejor aprovechar sus capacidades que echarlos? Tenemos gente muy buena en muchas cosas, con un poquito de inteligencia se podría aprovechar un potencial humano muy importante, la gente de fuera que se juegan la vida, solemos ser muy agradecidos porque nuestra cultura y nuestra religión es así. Esta pandemia ha venido muy bien para ver que se ha tirado de gente inmigrante para todo, en el campo, médicos, gente de latino américa, cuba, para los hospitales, y ahí han estado al pie del cañón, y la comida que me ha llegado a la casa en este tiempo, los repartidores han sido inmigrantes, lo que pasa que solo se ve cuando nos interesa.


P. Según la Convención sobre los derechos del niño, en su artículo tercero, se establece que "los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas". ¿Consideras que España está garantizando la protección de los menores extranjeros no acompañados?

R. Vamos a ver, si se garantiza porque estas en un Centro de Protección de Menores, garantizar se garantiza, y no lo digo yo sino que viene ahí, cuando vienen los chicos y se le declara menor extranjero no acompañado, España lo tiene en un Centro, hasta ahí nadie puede decir otra cosa. Pero, ¿qué centro? ¿Consideramos centro con 40 plazas? Como el centro La purísima, que vivía en una litera muchísimas personas, las imágenes están ahí, han salido en las noticias.

Si la ley está clara, los acogen sí, pero, ¿de qué manera? ¿Qué entendemos por acogida? una cosa es acogida y otra cosa totalmente contraria es garantizar los derechos de bienestar... como dice ese artículo que me has leído. Almacenar a personas en una casa no quiere decir que tú estés garantizando su protección, hay algunos centros que si tienen 10 plazas y está genial, pero la mayoría no son así. Y esos niños necesitan muchas cosas en su vida aparte de tener un techo, comer, ropa y dormir, necesitan a alguien que le ayude a crecer, que se sienta seguro, que quiera prosperar, si ese niño no tiene una base sólida para desarrollarse, está claro que estamos empezando la casa por el tejado.

Yo creo que en la historia de los centros, en sus orígenes, no están hechos para coger a niños inmigrantes. Esto no quiere decir que todos los centros sean así, sino que hay también muchos en lo que se hace un buen trabajo, y los profesionales que trabajan con ellos, intervienen y suelen salir bien en la medida que se puede. ¿Para qué quiero una Ley que me garantice que esté acogido si a los 18 años y un día no me aporta nada? No estamos haciendo un sistema de protección, los estamos manteniendo, reteniendo hasta que a los 18 años se abre la puerta y todo lo que hagas a partir de ahí, será un castigo.


P. ¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran?

R. Pues mira, el primero y el que muchas veces menos se dice, cruzas el mar, llegas y te recibe un policía, y ya tu construyes una imagen, tu proyectas tu vida, tu futuro a ese momento, dependiendo del trato que te den, si tú has recibido un niño de 14 años, y el que te recibe es una imagen de rechazo y violencia, ¿tú que vas a construir luego? Ya vas condicionado. Muchas veces yo lo digo, que yo tendría otro tipo de sensibilidad en las fronteras. Pero bueno, es verdad que hay que tener policías, guardias civiles porque las fronteras pues son así.

Pero, ¿a que en la puerta de los colegios no hay ningún policía esperando a que salgas? ¿Y a ningún abogado que te lea los derechos? Pues yo el principal y el más importante de los obstáculos que vería sería ese, el recibimiento, la bienvenida, porque de ahí va a depender casi toda tu vida.

Otros obstáculos que vería seria el idioma, si no entiendo lo que me dices, me haces firmar algo que yo no sé lo que pone ahí, yo me fio de ti. Los mayores cuando llegan, lo primero que se les hace es firmar un documento que dice que te tienes que volver.

Y luego, las condiciones, yo me imagino en la frontera, como estamos viendo todos en Canarias que están llegando, esto ha pasado ahora, estar allí en el suelo tirado, había niños ¿eh? Y ya no se está cumpliendo esa ley, ese niño no debería de salir ni siquiera en la tele, no se está velando por ellos, no se le esta pixelando la cara.

Todos aquellos que primero llegan a la frontera, tienen que tener otra perspectiva de las personas que llegan de fuera, no pueden tener prejuicios, tienen que ser estrictamente neutrales, no emitir juicios de valor.

P. ¿En qué situación se encuentran al cumplir la mayoriedad de edad?

R. En una situación de desprotección total y absoluta desde la Sentencia del Tribunal Supremo que dice que un chico tiene que aportar el primer año el 100 % del IPREM y el segundo el 400 %, que esto en números se resume al primer año unos 7.000 euros y el segundo 26.000 euros un chaval de 18 años, ya lo estas desprotegiendo.

Tú puedes hacer por él lo que tú quieras, y tú puedes decir en tus noticias que tenemos recursos, sí, hay una administración que lo pone y chapó, le facilitan un sitio donde comer, vivir y con suerte puedes conseguir un trabajo con el cual puedes tener un permiso de residencia de trabajo, pero es que hay un gran número de chicos y chicas que no tienen esa suerte y se quedan desprotegidos administrativamente hablando, están sin papeles, para que la gente lo entienda, pero es que si le quitas la documentación a esa persona, le quitas ese cartón donde pone su nombre y apellidos, le estas quitando la vida. No puede acceder a ningún sitio, no puede estudiar, no puede acceder a una prestación, no puede hacer unas prácticas para que un empresario lo vea para poder contratarlo.

Me estas reteniendo, en un sistema de protección que a la larga me vas a desproteger totalmente. Y no estamos haciendo nada, hasta que no haya una ley de extranjería donde regule eso legalmente, se va a seguir desprotegiendo a chavales y se va a seguir dejando a personas en una situación muy delicada, y eso luego nos lleva a que estas personas tengas que buscarse la vida de alguna manera, y entran en un círculo que acaba con ellos o en prisión, y luego nos preguntamos los motivos de tod esto.


P. ¿Cómo se viven esos últimos meses como menor de edad?

R. Se te juntan muchas emociones a la vez, angustia, miedo, frustración, y digo frustración porque a ti en el Centro te han ido marcando un camino con el objetivo que con 18 años tengas un futuro. Pero sabemos que luego no se traduce así, sientes injusticia, que te hace enloquecer, te hace preguntarte, no he hecho nada para merecer esto, incluso he hecho todo lo contrario, me lo he currado, he estado aquí, cumpliendo, estableciendo todo lo que me han marcado, no he tenido ningún problema, y luego nada, y lo peor es que ese nada tú lo ves meses antes, y te sientes un poco engañado, con un sentimiento tremendo de deslealtad, te condenan a algo sin que tu hayas hecho nada. Y eso se lleva muy mal, se lleva con mucho dolor y es inexplicable.

Hay algunos que sí, pero hay otros que no, y como le explicas a ese chaval que tú no, que no puedes hacer nada por él. Mucha impotencia. Hay muchos que están estudiando y en mitad del curso ya cumple la mayoría de edad y a la calle, todo ese recorrido, tu propia vida se te cae, vuelves a la casilla de inicio, y no estoy hablando de la casilla de inicio cuando entras al Centro de Menores, estoy hablando de la casilla de cuando sales de tu casa, porque vuelves a ese punto, no tener nada. Lo que sí se tiene es que ahora lo entiendes, y puedes sufrirlo mejor, ya has pasado por ahí, pero te hace regresar a ese punto de tu vida tan complicado, vuelves a ese día que tú decidiste salir de tu casa. Te quedas, luchas, y si tienes suerte acabaras bien y sino, pues acabaras muy mal...

Se vive como si estuvieses viendo que te vas a caer al vacío, otra vez, que te vas a coger otra patera, otro camión, otra mafia que te va a llevar a otro país, y en este sentido, te van a llegar a otra etapa de tu vida, pero sin expectativas...

P. Se tiende a simplificar la figura e identidad del menor extranjero no acompañado y del mismo modo su historia como una única.

R. Sí, y es un peligro enorme, de hecho hay un montón de portales en Internet oficiales, donde nos muestran que el índice de delincuencia de personas inmigrantes es muchísimo más bajo del que no es inmigrante. Y no lo digo yo, están ahí, lo puede mirar cualquier persona. La delincuencia no crece porque haya más inmigrantes, ni las cárceles están llenas de inmigrantes, pero es verdad que es muy perjudicial, los medios de comunicación, le damos visibilidad, altavoz y sonido a una noticia sin saber que el alcance de esa noticia no filtra la individualidades de las personas, yo digo que un marroquí ha atracado a una señora mayor en un medio de comunicación del que sea, y prácticamente habrá personas mayores que verán a un inmigrante y seguramente tendrá cuidado.

Pero es que el que ha hecho un acto delictivo debería de pagar por el fin, pero es que da igual, lo puede hacer un inmigrante el de aquí y el de donde sea. Eso no quiere decir que todos los que sean de un colectivo, de una raza, color, cultura, religión, de un país, sean de una manera, ¿todos los árabes son unos terroristas? Pues no. Y eso si perjudica, porque no se individualiza y eso pasa en todo, no pasa solo en esto, ¿todos los políticos son ladrones? Pues no, habrá tambien personas honradas ¿no?

Esto sí es perjudicial, pero, ¿porque lo hacen? Porque visibilizar lo negativo tiene mucho más impacto, según lo que queramos conseguir, tiene más impacto que lo positivo. Siendo realistas, es así ahora mismo. Da igual lo que sea, el tema que sea, cala más, llega más dar difusión a lo negativo que a lo positivo por la tendencia que hay ahora mismo.

La vida es la que es y los tiempos son los que son, y es la responsabilidad de ese medio o esa persona. Por ejemplo: En una cena de colegas se puede decir un disparate y ya se está influyendo a ese grupo, vamos a ir a eso solo, no vayamos a grandes escalas. Cada uno en su círculo, si tiene un imaginario social creado cerrado y si no es transparente, realista, pues ya cala en ese grupo. Nos gusta el morbo de lo malo mucho más que lo bueno, y sobre todo si eres inmigrante más todavía, ¿qué se debe hacer? Pues mira no lo sé, pero es verdad que lo que se está haciendo y llevamos haciendo durante toda la historia, las personas que venimos de fuera, la mayoría demostramos día a día que no somos de una manera, y eso también cala en nuestro alrededor, amigos, vecinos y eso contrarresta lo otro, y ahora mismo es la única base que hay, porque yo no puedo influir lo que dice un periodista o un canal de la televisión pero si puedo influir en como soy yo y en lo que demuestro, y eso mi entorno lo ve y realmente lo que hace es equilibrar.

Las generaciones que vienen de camino van a vivir en un mundo mezclado, ya no solo en España sino en el mundo entero, yo cuando tenga mi hijo, mis hijos cuando tengan los suyos, van a tener sus raíces en otro país. Tarde o temprano, ninguno será de un sitio 100%.

P. ¿Hasta qué punto tu experiencia vital te ha marcado a nivel personal y profesional?

R. En todo. A nivel personal, sinceramente yo estoy pasando ahora mismo una etapa muy complicada, por la línea fina entre lo personal y profesional, cuesta marcarla. A nivel profesional te marcan todas las historias que te vas encontrando, las sufres todas como tuyas, aunque no quieras, te machacan.

Aprender ese ejercicio de separar en mi caso es muy complicado porque no se hacerlo, tengo que aprender a hacerlo para ser útil a las personas, sino no puedo ayudar, no sería objetivo. Mi historia y no solamente la mía, sino también la de mi familia, me ha marcado y me sigue marcando, tenía 5 hermanas, una se murió de pequeña, venimos de un país que todavía culturalmente necesita avanzar en muchas cosas, guardar en derechos, el hecho de crecer en una familia de chicas, también te marca y me marca porque a nivel profesional, piensas que mis hermanas están creciendo en un país que seguramente no tendrán todos los derechos que deberían de tener y tú luchas contra eso aquí pero luego vas allí y no puedes hacer nada. Lo único que puedes hacer es facilitarle que estudien, que tengan una libertad, pero eso yo no lo puedo garantizar, la sociedad que hay allí es la que hay. También te machacas mucho con eso, no puedes ayudar a tu gente.

Luego también el ver a chavales que le quitan los papeles, yo sé lo que es, a mi ahora mismo me quitan los papeles y no puedo ir a ver a mi familia y no sé qué hacer, ni me lo planteo, uno no se lo puede imaginar, ahora mismo tu madre se pone mala y no puedes ir a verla, hay muchos que no pueden ir a ver sus familiares o se les ha muerto un familiar y no puedes ir a tu país a estar con tu familia. A nivel personal, todas las historias de todos los chavales sus circunstancias, su vida, o lo que les afecta, cuando incluso les va bien yo lo vivo como si fuera mío, y por desgracia ahora mismo estoy en un punto de mi vida que eso es negativo para mí, sinceramente, yo veo una llamada o un whatsApp de un chico y me echo a temblar emocionalmente, a ver qué le pasa, y aun sabiéndolo que respuesta le doy, porque si me llama es porque necesita una respuesta que le tranquilice, pero es que yo no le voy a engañar, ¿eso cómo se vive?

No es por quitar merito ni mucho menos, un educador de aquí puede empatizar mucho con ellos, ayudarles muchísimo, ver la realidad de otra perspectiva, pero no puede imaginarse cuál es el significado de quedarse sin la documentación, de no tener dinero, que tu familia no tenga dinero para comer. Y mi historia me hace que yo no pueda distinguir lo profesional y lo personal, para mí es uno, no hay un Abdellatif que vive esto cuando está en el trabajo y otro Abdellatif cuando llega a su casa, no hay... yo no lo vivo así, por eso estoy en este punto de mi vida. Actualmente estoy en una excedencia en mi trabajo por esto mismo, porque quiero ser útil, no quiero estar apagando fuegos, venga un niño, otro, otro, no, quiero ayudar de verdad y eso no se puede hacer estando dentro de la tormenta, mucha gente no lo entenderá, pero es que yo mi vida, mi historia personal, cómo cruce yo este mar, lo que yo he visto, he vivido, como me han tratado.

Cuando tu trabajo no lo haces por dinero, yo personalmente no lo hago por dinero, podría haber estudiado otra cosa, incluso los otros trabajos que yo he tenido he estado mucho mejor emocionalmente. Cuando trabajas con personas, en mi caso, no existe esa separación de profesional y personal, y es muy complicado, mi historia me influye en todo.

Yo tengo la suerte de trabajar en un sitio donde he estado y mi compañero de trabajo fue mi Educador, el que me ayudo cuando yo llegué al Centro, y no es un compañero, para mí es un hermano, es mi familia. Yo voy al 200% en mi trabajo, no puedo ir de otra manera, y eso pues tiene consecuencias.

P. ¿Qué consejos darías al resto de profesionales que acompañan y trabajan con menores extranjeros no acompañados?

R. Dios me libre a mí de dar lecciones... que pregunta tan complicada.

Hay muchos profesionales muy buenos, pero haré un tópico, yo diría que la forma de atender la viéramos como a una persona de nuestra familia, como si ese chaval fuera algo nuestro, y lo miraría así, ¿si este chaval fuera de mi familia haría las cosas de otra manera?

Seguramente sí, entonces la mirada con la que vemos y atendemos y la manera de hacerlo tiene que ser esa, no puede ser un número, ni un chico más, ni un caso más, ni un usuario más, no, es su nombre y su apellido, ese es fundamental. Verlos con otra mirada y lo que han hecho conmigo ha funcionado, aunque nos duela, ser claro y sincero, no podemos cuando están en los centros pintarle un mundo perfecto con 18 años, cuando en realidad nosotros sabemos que no. No tener prejuicios, ese imaginario que tenemos de la gente de fuera, sentirlos que están en sus casas, aunque por desgracia es muy complicado de hacer, cuando en este sistema a veces hay un trabajador social y luego hay otro, esa parte de desarrollo emocional no se cuida, se pone la otra balanza de comer y dormir y ya está, es que eso no es todo, seguramente un chico inmigrante que se haya cruzado medio continente y ha llegado aquí es capaz de conseguir comida y un lugar donde dormir, de hecho es muy fácil, él quiere otra cosa, que lo vean de otra manera. No fijarse en lo evidente e ir más allá.

Entrevista | Andrea López.