Artículo | Graduada busca empleo

07.04.2021

Por Alba Maraver

Fotografía | Lynx Photography
Fotografía | Lynx Photography

Soy graduada en trabajo social, tengo dos másteres oficiales, un B2 de inglés y más de 50 cursos en el ámbito social y no tengo (ni encuentro) trabajo. ¿Y tú, te sientes identificado/a con esta frase?

Es muy común en el ámbito social el desempleo, sobre todo en jóvenes que cuentan con poca o ninguna experiencia laboral o en mayores de 45 años por estar "sobre-cualificados" o desactualizados según el mercado laboral.

Es muy difícil obtener experiencia en el ámbito social si nunca te dan una oportunidad, y sin tener esa oportunidad laboral, ¿cómo obtenemos la experiencia laboral requerida para las ofertas de empleo? Yo también me hago estas preguntas hasta entrar en bucle.

La falta de experiencia, además no es del todo cierta ya que: en la carrera, máster, ciclos superiores e incluso cursos, existen prácticas en las que adquirir esa experiencia de todo el contenido teórico estudiado, pero al no estar en posesión de un contrato laboral no se tienen en cuenta por la mayoría de asociaciones y entidades. Igualmente, no todo se resume en "contratos de trabajo"; los múltiples voluntariados, experiencias en el extranjero, cooperación al desarrollo, etc son oportunidades en las que adquieres una gran mochila de conocimientos y experiencias muy valiosas para cualquier empleo.

La mayoría de personas, intentamos suplir esa falta de experiencia con formación actualizada que nos brinde la oportunidad de hacernos un hueco en el mercado laboral, aunque a veces el costo que nos supone estar en continua formación es un gran sacrificio que no tenemos certeza si las empresas sabrán valorar. Desde luego, estudiar un máster, algún ciclo superior o infinidad de cursos, implica una inversión de tiempo y dinero que esperamos ver recompensada en nuestra búsqueda de empleo y que tristemente, la mayoría no vemos.

En el ámbito social, además de la escasa (y poco variada) oferta de empleo que existe, se unen las precarias condiciones laborales y los múltiples requisitos que demandan para acceder a un puesto de trabajo.

Algunas personas, te pueden aconsejar hacer voluntariado para obtener experiencia laboral pero muchas empresas solo tienen en cuenta los contratos

laborales. En primer lugar, un voluntariado debe ser algo que te apetezca hacer en tu tiempo libre sin tener siquiera porqué estar relacionado con tus estudios. Otra de las cuestiones es que, siendo profesionales del ámbito social, hay empresas que suplen los contratos de trabajo con las personas voluntarias cualificadas para el puesto o que valoran (más bien exigen) en sus ofertas de empleo haber estado de voluntario/a previamente en esa misma entidad.

El voluntariado es un tema controvertido porque es frecuente en el ámbito social que las propias empresas busquen a personas graduadas para ejercer un voluntariado concreto. Por ejemplo: Hay asociaciones que buscan a trabajadores/as sociales, educadores/as o psicólogos/as incluso con experiencia para hacer voluntariado, cuando la premisa del voluntariado es que cualquier persona pueda ayudar de forma altruista sin el requisito obligatorio de tener una carrera social concreta.

¿Estás cansado/a de ver ofertas de trabajo en las que piden: más de 3 años de experiencia, 2 másteres, 4 idiomas, 20 cursos, 5 medallas olímpicas y algún premio Nobel? Entiendo por lo que estás pasando. A menudo, la lista de requisitos para la selección de un puesto es larga y casi inalcanzable. Me encantaría ofreceros una solución, pero no la tengo.

La frase: "buscar trabajo es también un trabajo" podría definir perfectamente el día a día de las personas desempleadas en el ámbito social. Estar pendiente de los portales de empleo, hacer una búsqueda en LinkedIn, aplicar auto candidaturas, buscar empresas del sector social a las que enviar nuestro curriculum e incluso participar en programas de orientación laboral. ¿Y qué más podemos hacer para encontrar trabajo? ¿por qué nos descartan o ni siquiera obtenemos una respuesta? ¿Cómo dejamos de ser invisibles?

Las empresas reciben tantos curriculums que aplican perversos filtros para descartar a las/os posibles candidatas/os (o como muchas personas sospechamos, no leen tantos curriculums como reciben).

¿Eres mayor de 45 años? Descartado/a ¿Eres parado/a de larga duración? Descartado/a. ¿Acabas de graduarte y no tienes experiencia? Descartado/a. ¿No resides en la localidad del puesto de trabajo, aunque no te importaría

trasladarte a vivir allí? Descartado/a. ¿Estás sobre-cualificado? Descartado/a. ¿No tienes experiencia específica en ese ámbito concreto? Descartado/a.

Por otro lado, quería detenerme en las condiciones laborales que ofrecen en muchos puestos de trabajo del ámbito social. Si piden "la biblia" en requisitos, suponemos que las condiciones laborales que se nos ofrecen, debería estar a la altura, ¿no? Pues queridos/as compañeras/os suponemos mal.

Las condiciones laborales, a menudo, son bastante precarias en cuanto al salario y jornadas laborales (jornadas parciales, sustituciones, etc). Un empleo estable con un sueldo digno, es algo necesario para construir tu propio proyecto de vida y desde luego con un sueldo precario y una inestabilidad laboral, es imposible llevarlo a cabo.

Desde mi experiencia personal, tuve la suerte de trabajar cinco meses como trabajadora social en la administración pública y era muy frustrante ver como tu contrato de trabajo tenía una fecha muy limitada de duración y tenías que prácticamente seguir buscando empleo mientras hacías tu trabajo, ya que en pocos meses volvía a estar desempleada.

A esto me refiero, con la escasa estabilidad que te proporcionan los empleos del ámbito social, incompatibles con la búsqueda de una estabilidad laboral que te permita crecer y desarrollarte profesionalmente, sin dejar de buscar empleo y temer a que dentro de unos meses volverás a encontrarte sin trabajo.

Hasta ahora, solo he hablado de condiciones laborales y de la necesidad de una solvencia económica y de estabilidad laboral que toda persona necesita para avanzar en su propio proyecto de vida, pero no he tocado aún los problemas que también se presentan en nuestra salud mental.

El gran impacto psicológico que conlleva no tener un trabajo estable ni un salario para mantenernos, se puede manifestar en problemas psicológicos como: ansiedad, depresión, desánimo, frustración, desesperación, etc.

Hay momentos, que cansados por el tiempo que llevamos desempleados/as pero activos buscando trabajo, nos hacen sentir que caemos a un pozo del cual no vemos la salida. Nos preguntamos, si será mejor buscar trabajo en otros

sectores a pesar que nos desconecten de nuestros sueños, no sabemos qué más hacer para encontrar trabajo en nuestro ámbito ni a qué otras puertas llamar.

Y es totalmente lógica esta sensación de desánimo y frustración porque quizás no tenemos tanta experiencia como requieren las empresas, pero sí tenemos: gran formación en el ámbito social, ganas de aprender y trabajar, habilidades sociales y comunicativas, fácil adaptación a equipos de trabajo y flexibilidad, grandes dotes de creatividad y conocimientos informáticos, posibilidad de cambio de residencia y disponibilidad para viajar y un largo etc.

Y son todas las cosas que sí tenemos y que sí podemos aportar las que componen nuestro gran potencial que las empresas no ven ni valoran y que nos hacen más que aptos/as para el puesto de trabajo. Ojalá pronto cambie esta lamentable dinámica del ámbito social y el empleo porque lo que nos une a las personas del ámbito social es una gran vocación para promover el cambio y desarrollo social, aportando nuestro granito de arena por un mundo más justo. Esta vocación de servicio en pos de la justicia y las personas, no debería perderse por ese miedo a estudiar carreras con un futuro incierto en el mercado laboral.

Esperemos que la cosa cambie, que valoren más las capacidades, habilidades y potencialidades de las personas y que sean las mismas empresas las que apuesten por formar y capacitar a sus empleados/as para ejercer un buen trabajo. Ojalá se invierta más en el ámbito social como una apuesta segura para garantizar el bienestar social y la calidad de vida de las personas. Estamos ante la generación más preparada de la historia, apostemos por darles la oportunidad por la que tanto se han formado.

Por último, quería compartir con ustedes que sois más que válidos/as para encontrar un empleo en el sector que os apasione, que aunque os esté tomando tiempo eso no significa que no vais a lograrlo, que sois más que un curriculum, que si os dieran una oportunidad descubrían todo el talento que hay detrás vuestro, que no perdáis la esperanza por encontrar ese trabajo soñado y que el día menos esperado, se verá recompensado todo vuestro esfuerzo.